Castilla-La Mancha es la comunidad con mayor número de objeciones cursadas

El movimiento objetor reitera que sus hijos no asistirán a clase


El Día de Toledo
14-JUNIO-2008. TOLEDO
Representantes de las familiasLas familias castellano-manchegas que han objetado a la asignatura de Educación para la Ciudadanía lo tienen claro, sus hijos no asistirán a esta clase el próximo curso.
Así lo aseguraban ayer durante la rueda de prensa que ofrecían en Toledo representantes de nueve asociaciones y plataformas de las cinco provincias, que forman parte del movimiento objetor de Castilla-La Mancha: Educación y Persona; Plataforma Toledo Educa en Libertad; Plataforma Xq Te Callas de Talavera; Foro Ciudad Real Educa en Libertad; Plataforma Guadalajara Educa en Libertad; Concapa Castilla-La Mancha, Profesionales por la Ética; Hazteoir Castilla-La Mancha y Foro Español de la Familia (Cuenca).

    Para estos padres, madres y profesionales de la enseñanza el que sus hijos no asistan a clase de esta asignatura “no es una insumisión civil, puesto que pedimos que se nos dé una alternativa dentro del centro educativo”, aseguraba Gabriela Navarro, representante de Concapa Albacete.
“Nuestros hijos no van a entrar  en clase, esto es lo único claro”, declaraba Carlos Jariod, presidente de la Asociación Educación y Persona, “a partir de ahí todo lo demás es discutible, y nosotros estamos dispuestos a discutirlo”.

Consideran que esta asignatura, cuya implantación en Castilla-La Mancha tendrá lugar el próximo curso en ESO y Bachillerato, supone una “vulneración flagrante” del derecho de los padres a educar a sus hijos en sus convicciones morales y religiosas”, señalaba Jariod.  
Castilla-La Mancha es la comunidad en la que se han presentado más objeciones, más de 8.000, cifra que se irá incrementando en las próximas semanas según explicaban ayer los representantes del movimiento objetor.
Por provincias, Toledo es, con diferencia, la que mayor número de objeciones ha tramitado, un total de 6.239 (con fecha 10 de junio); seguida por Cuenca con 680, Ciudad Real con 588, Albacete 575 y por último Guadalajara, con 145 objeciones.
“Esto no es más que el comienzo”, aseguraba Jariod, Educación para la Ciudadanía “es una materia tan adoctrinadora que la sociedad está cayendo en la cuenta del peligro que supone”. Por ello, continuaba, “la única manera que tenemos los padres de poder responder a este reto es la objeción de conciencia”.

Trabas y amenazas
El movimiento objetor tiene intención de seguir luchando, hasta donde sea necesario, para defender su derecho a decidir sobre la formación moral y religiosa de sus hijos, llegando al Tribunal de Estrasburgo si es necesario.
Una lucha, señalaba Jariod, en la que se están encontrando con numerosas “trabas” por parte de la Administración Educativa a las familias objetoras.
En este mismo sentido se pronunciaba Cristina Rodríguez, representante de Toledo Educa en Libertad, quien señalaba que “a pesar de las amenazas que hayamos podido recibir las plataformas y que reciben los padres en sus colegios, crece en los padres la convicción de que defender a sus hijos de una asignatura impuesta y que atenta contra sus convicciones morales e ideológicas es una labor a la que nos debemos”.
    La última amenaza y la “más sonada”, recordaba Carlos Jariod, fue la del consejero de Educación el pasado 17 de abril en una intervención relativa a EpC en la que acusaba a los padres de “desobediencia civil”, señalando además que “aquellos alumnos que no entraran en clase, no iban a promocionar ni a obtener el título”. Argumento, explicaba Jariod, que han ido reiterando los delegados provinciales en varias ocasiones.
A pesar de todo ello, desde el movimiento objetor confían en la justicia, y  en que finalmente les darán la razón.
Finalmente se mostraban muy satisfechos del desarrollo que está teniendo su labor.